Cracovia

Preciosa ciudad llena de historia. Antiguamente fué la capital de Polonia hasta ser sucedida por la actual capital del país, Varsovia. Con gran cantidad de atracciones turísticas, tiene asegurado el que la visita una genial experiencia descubriendo todos los rincones de esta bonita ciudad.

Plaza del mercado de Cracovia

El punto central de Cracovia y del casco antiguo es la plaza del Mercado de la Ciudad Vieja, con su renacentista lonja de los Paños (Sukiennice), que desde hace siglos desempeña una función comercial Se trata de la plaza medieval más grande de Europa, con un perímetro aprócimado de 800 metros.

Rynek Glowny

Fue construida en 1257 a imagen y semejanza de las grandes plazas de mercado centroeuropeas para que los comerciantes pudieran vender sus productos. Los únicos edificios que rompen la simetría son la iglesia de San Adalberto y la iglesia de Santa María, que ya estaban construidos con anterioridad.
Alrededor de la plaza se alzan mansiones de los siglos XIV y XV que constituyen un verdadero libro abierto, ya que a través de sus fachadas se puede leer la historia de la ciudad. Actualmente, la mayoría acoge tiendas, galerías, bares y restaurantes: la del número 6 fue, según cuenta la leyenda, el obsequio de Casimiro el Grande a su amante Sara: la del número 27, que corresponde al palacio Pod Baranami, alberga ahora un famoso cabaret. En el centro de la plaza se ubican la torre del Ayuntamiento, la lonja de los Paños y el monumento a Adam Mickiewicz, que convertido en un popular punto de cita. actualmente se ha convertido en un popular punto de cita.

Iglesia de Santa María

telefóno para dudas: +48 12 422 0521 • contacto: [email protected] Horario de visita: de 11.30 a 18 h; domingo de 14 a 18 h. • 6 zloty; permiso fotos, 5 zloty; reducido: 4 zloty; niño: 3 zloty.

Fue fundada en el siglo XII aunque entre 1355 y 1408 se reconstruyó e-estilo gótico y la fachada barroca se le añadió en 1750. En su interior destacan la policromía pintada por Jan Matejko a finales del siglo XIX que le confiere un aspecto un tanto abigarrado, y las coloridas vidrieras de los siglos XIV y XIX, así como el retablo del altar mayor, que es la obra más importante. Fue construido en madera de tilo por Wit Stowosz entre 1477 y 1489 y tiene trece metros de alto por once de ancho. Todos los días, cuando a las 11.50 h los tableros del retablo se abren, podemos admirar un enjambre de figuras de distintos tamaños muy bien trabajadas. La escena central representa el Tránsito de la Virgen en brazos del apóstol Santiago, mientras que los bajorrelieves de las alas laterales ilustran escenas del Nuevo Testamento. Cabe destacar el realismo de las figuras, que se identifican con los rasgos de los cracovianos. También vale la pena prestar atención a la sillería del coro, al púlpito barroco y al impresionante Cristo de piedra en estilo gótico tardío.

KOSCIÓL MARIACKI


El templo está dividido en dos partes: la posterior, reservada a la oración, es de libre acceso, mientras que para entrar a la delantera. donde se encuentra el altar mayor, hay que pagar. El templo está flanqueado por dos torres que tienen distinta altura (81 y 69 metros) debido, según cuenta la leyenda, al enfrentamiento entre dos hermanos para ver quién conseguía la torre más alta. El asesinato de uno de ellos a manos del otro dejó inacabada la de la derecha, y al no de querer terminarla nadie más por el maleficio que pesaba sobre ella, el Ayuntamiento decidió coronarla con una cúpula y dejarla más baja. La función de esta torre es la de campanario mientras que la de la izquierda servía de atalaya y, aún campanario recordar su antigua función: cada hora un trompetista toca una melodía —el hejnal— desde alto. 

La leyenda del hejnal

Desde lo alto de la torre de la iglesia de Santa María, cada hora suena una insólita melodía —siempre la misma— que se oye en toda la plaza. Primero te produce un cierto asombro y curiosidad para luego terminar convirtiéndose en tu compañera de viaje. El cuerpo de bomberos es el encargado de mantener esta tradición que se remonta al siglo XIV. cuando el vigía anunciaba el peligro con el toque de corneta. Actualmente se interpreta cuatro veces siguiendo los puntos cardinales y el sonido al final queda interrumpido bruscamente, según cuentan los libros, porque en una ocasión una flecha atravesó la garganta del pobre vigía en el preciso momento en que salía ese sonido de su trompeta. pero, según parece, esta es una leyenda urbana que inventó el escritor norteamericano Eric P. Kelly en su novela El trompetista de Cracovia. publicada en 1928, y que todo el mundo se ha encargado de propagar. ,Y es que, así, el final resulta más bonito.

Castillo de Wawel

La colina de Wawel, que está habitada desde la antigüedad, es uno de los tres principales reclamos de Cracovia junto con la ciudad antigua y Kazimierz, que se halla a los pies de la colina.
Esta colina fortificada al pie de la cual el río Vístula describe un bello meandro, está situada en el extremo del casco antiguo. Una vez franqueada la muralla por cualquiera de sus puertas, nos encontraremos con la catedral, dedicada a San Estanislao y San Wenceslao, con una sobreposición de estilos arquitectónicos y numerosas tumbas reales en el interior. Junto a ella se alza el castillo o palacio Real. Aquí eran coronados antiguamente los reyes de Polonia. cuyas tumbas se encuentran en el interior.
Junto a ella se alza el palacio o castillo Real, con un bello patio de inspiración italiana, preámbulo elocuente antes de visitar las salas ricamente decoradas del palacio propiamente dicho.

Barrio judío de Cracovia

Kazimierz tue fundada en 1335 por Casimiro III el Grande como ciudad independiente. Este rey acogió a una importante comunidad judía a la que otorgó ciertos privilegios y que al principio se instaló alrededor de la plaza Szczepañski, cerca del Rynek. Como representaban una competencia muy fuerte para los mercaderes de la época, a finales del siglo XV fueron obligados a trasladarse al actual Kazimierz.

Kazimierz

Hasta aqui llegaron judios de toda Europa, que formaron una pujante sociedad tanto en lo cultural como en lo comercial. Esta convivencia se vio truncada de repente por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. durante la cual los nazis acabaron con la vida de casi setenta mil judíos residentes en Kazimierz.
La puerta de entrada al barrio es la calle Szeroka, que más que una calle Parece una plaza. Alrededor de lo que fue el centro de la vida comercial de este lugar se encuentran varias casa de época convertidas en restaurantes. hoteles y galenas y las sinagogas Remu y Vieja

Calle de San Florián

Esta calle, que ya aparece en el plano de ampliación de la Ciudad Vieja de 1257, es una de las vías principales desde la Edad Media. Al inicio de la calle encontramos la puerta de San Florián, con una torre defensiva de 34,5 metros de alto que se construyó en el siglo XIII, flanqueada por tres bastiones de los muchos que antiguamente dominaban el perímetro amurallado.

Florianska

En sus paredes de ladrillo rojo cuelgan sus obras los pintores ambulantes.
La calle se abre paso entre antiguas mansiones, en algunas de las cuales aparecen luminosos de marcas comerciales que afean el conjunto. En el número 45 se halla la casa del famoso pintor Jan Matejko, cuya obra iremos viendo en los distintos monumentos de Cracovia. Está convertida en un pequeño museo con recuerdos, colecciones y algunos cuadros. En el número 25 se encuentra el Museo de la Farmacia, muy atractivo para quienes sientan interés científico o comercial por ese tema.

Lonja de los Paños

Dirección: Rynek GIOwny 3 teléfono: +48 12 433 5400 contacto de correo: muzeum.krakow.pl [email protected]

Horario:De martes a sábado de 10 a 20 h y domingo de 10 a 18 h. Lunes cerrado € 12 ztoty Gewnv

SUKIENNICE

En el siglo XIV los comerciantes de paños transformaron los sencillos tenderetes en un soberbio edificio de más de un centenar de metros de largo que se levanta en el centro de la plaza. Tras el incendio acaecido en el siglo XVI, el edificio se volvió a reconstruir en estilo renacentista y en el siglo XIX se le añadieron las arcadas neogóticas y otros ornamentos.
En la galería central hay un rosario de tenderetes a ambos lados que ofrecen sobre todo objetos artesanales y colgantes de ámbar. En la galería superior se encuentra el Museo de Pintura Polaca. y en el sótano, a cuatro metros bajo la plaza del Mercado, se exponen numerosos hallazgos arqueológicos en un nuevo museo.

Minas de Sal de Wieliczka

Dirección: Danilowicza 10, 32-020 Wieliczka
Teléfono de atención al turista: +48 12 278 7302 • contacto email: [email protected]

Horario: de abril a octubre: de 7.30 a 19.30 h: resto del año: de 8 a 17 h. € 55 zioty (visita en polaco) y 79 zl (visita en otros idiomas). Las visitas se hacen er grupos de un máximo de 35 personas. Normalmente son en inglés y durante el mes de agosto, a las 11.20 h, en español (o previa reserva).

Por su proximidad a Cracovia y la facilidad de desplazamiento, vale la pena emplear una mañana en visitar esta mina, única en el mundo y catalogada actualmente como Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra situada a unos diez kilómetros y se puede llegar bien utilizando el servicio de microbuses que salen de la calle Pawia, frente a las Galerías Krakowska, bien tomando el autobús 305, que tiene el inicio en la calle Kurniki, cerca de la plaza Matejki. El precio del billete es de 3,50 zfoty y el viaje dura 40 minutos.

Historia de las minas en Cracovia

Durante la Edad Media ya se empezó a explotar este yacimiento de sal, que más tarde constituyó una importante fuente de ingresos, primero para la burguesía cracoviana y luego para el Estado. A lo largo de los más de 750 años de explotación a escala industrial se excavaron más de 200 kilómetros de galerías bajo tierra con unas dos mil cámaras. Actualmente, de todo este complejo mundo subterráneo hay acondicionados tres kilómetros y veinte salas, que son lo que visitan más de un millón de turistas al año. Lo que veremos una vez hayamos descendido los 378 escalones de madera es un mundo de esculturas de sal que se reparten en distintas salas (Copérnico, San Antonio, Casimiro el Magno, Santa Cruz ..) para desembocar finalmente en la capilla de Santa Kinga, que nos dejará boquiabiertos, tanto por. su magnitud como por la profusión de bajorrelieves. Después un pequeño museo y pasar por la tienda la vuelta a la superficie se l realiza en ascensores claustrofóbicos, idénticos a los que utilizaban 0$ mineros, aunque mucho más rápidos. de visitar